En esta página tan interesante he encontrado algunas frases relacionadas con la educación de Eduard Punset y como vimos un video relacionado con él las he añadido.
Estamos
descubriendo las capacidades que se necesitan para tener trabajo en las
sociedades industriales. La primera, la capacidad de trabajar colaborativamente
en lugar de competitivamente.
Colaborar
consiste en obrar conjuntamente con otro para conseguir un mismo fin. Por
tanto, el aprendizaje cooperativo pone su interés en la ayuda mutua, en el
apoyo incondicional, en la solidaridad entre iguales. El alumno cooperativo
dejará de ser un alumno competitivo al estilo de las sociedades
industrializadas. Porque los alumnos que se eduquen en la cooperación serán
capaces de sustituir la individualidad por el trabajo en común y por el valor
de lo heterogéneo, con toda la connotación que esta palabra, heterogéneo, tiene
en lo referente a la Educación Inclusiva. Los sistemas productivos siempre han
tendido a resaltar el individualismo, un error que la escuela de hoy debería
esforzarse por subsanar.
Sin emoción no hay proyecto.
Adoro el
término proyecto
porque siempre ha sido una palabra que he relacionado con el futuro. Pues bien,
la palabra proyecto está íntimamente ligada a la Educación. Porque un proyecto
expresa el designio o pensamiento de llevar algo a cabo. A mí me
gusta enfocar el futuro de la Educación desde la pasión y el
entusiasmo. De ahí que resulte tan importante el hecho de que seas capaz
de crear expectativas sobre dicho futuro, sobre tus proyectos y el de tus
alumnos. ¿Cómo? Muy fácil. Aunando la pasión y el entusiasmo con las emoción,
tal y como señala Eduard Punset.
Desaprender la
mayor parte de las cosas que nos han enseñado es más importante que aprender.
Aprender a
desaprender es fundamental para continuar teniendo la capacidad de seguir
aprendiendo. Y es fundamental porque es la mejor manera de replantearte
aquellos aspectos de tu vida que tienes tan interiorizados que ya no
eres capaz ni de replantearte. En este sentido hay que enseñar a los alumnos a
desaprender para que adquieran nuevas destrezas y se marquen nuevos retos.
La felicidad es la ausencia de miedo, la belleza
es la ausencia de dolor.
Esta frase da fe de una extraordinaria sensibilidad y esconde una
gran verdad: el aprendizaje no está exento de miedo y de dolor. Un miedo y
un dolor que está muy ligado a la resolución de conflictos, a la percepción del
conflicto no como un problema, sino como una oportunidad. Enseñando a resolver
los conflictos es como serás capaz de eliminar el miedo en tus alumnos y
promover la felicidad como un estado propicio para el aprendizaje. Y esa
felicidad, esa ausencia de miedo propiciará que tus alumnos sean personas más
seguras, personas más saludables desde el punto de vista emocional y, tal y
como señala Eduard Punset, a mayor salud, a menor dolor y mayor belleza.
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